SAB MILLER DESAFíA AL DUOPOLIO

Estamos hablando, naturalmente, del duopolio integrado por el Grupo Modelo y la firma holandesa Heineken, quien adquirió a las divisiones Cuauhtémoc y Moctezuma de Fomento Económico Mexicano.

El jaque, en cuyo tren se subirían el año pasado en la causa común las 16 firmas de cerveza artesanal integradas a la Asociación Cervecera Mexicana, apunta hacia una añeja práctica de desplazamiento indebido de la competencia, vía la cooptación de los eslabones de la cadena, ya tiendas de abarrotes, misceláneas y tendajones, además, naturalmente, de restaurantes, cantinas y cervecerías.

La excepción a la regla la constituyen las cadenas de autoservicio.  Sin embargo, pese a su magnitud de mercado, su acción apenas pinta en el segmento cervecero.  La mayor parte se vende en las tiendas de conveniencia, cuya propiedad es del Grupo Modelo o de FEMSA.
Estamos hablando de Extra y Oxxo, ante quienes no pasa ninguna marca ajena. 

El obstáculo, cuya persistencia lo hace aparecer como tradición arraigada en el escenario nacional, ha frustrado la posibilidad de penetración de los productos de SAB Miller en el mercado nacional.

Con más de 13 años de presencia en la zona fronteriza del país, la firma sólo ha podido cortar el 0.5% del pastel.  En el camino, las distribuidoras que se han logrado constituir con capital mexicano han naufragado una y otra vez ante la maraña de las redes del duopolio.
La fórmula, documentada ante la instancia en lucha contra las prácticas monopólicas, tiene varios rostros.

Uno de ellos consiste en amarrar la fidelidad a la causa de una u otra firmas a los distribuidores, vía la entrega de jugosos anticipos a cuenta de comisiones.
Digamos que si alguien vende mil cajas a la semana, se le extrapola su ganancia a cinco años y se le adelanta la mitad… por más que a partir de ahí recibirá también la mitad de lo obtenido semanalmente para amortizar el pago.

Desde otro ángulo, hete aquí que en ciudades como Mexicali, limitada la entrega de licencias que expide el Ayuntamiento para venta al público con opción de consumo de cerveza en los locales, la cervecería Moctezuma acapara un número importante de éstas… para entregarlas a quienes se sumen a su causa.

Dicho con todas las letras, si alguien está solicitando un permiso a la autoridad, ésta lo remite a la empresa privada, cuya condición para otorgarla es la exclusividad.

Más allá, se tienen copias de los contratos que se obliga a firmar a un comercio detallista para garantizar la oferta exclusiva de la gama de marcas de una u otra cerveceras, a cambio de refrigeradores, pago de luz, pintura en las fachadas o toldos para el sol.

Lo curioso del caso es que el escenario es idéntico al que denunciaron en su momento las firmas productoras de Sidral Mundet, Pepsi Cola y Big Cola en el mercado de bebidas gaseosas, es decir la exigencia de exclusividad de Coca Cola en el escenario detallista a cambio de refrigeradores de concesión, pago de renta de los locales y regalos sin fin.

El episodio, lo recordará usted, culminó con la imposición de una multa de 10.1 millones de pesos a 15 embotelladoras del propio refresco de cola… que hasta hoy no ha podido cubrirse ante una catarata de recursos legales de éstas.

El caso es que si usted va a un restaurante, un estadio, una arena de box o la miscelánea de la esquina, le venden marcas de Modelo o de Heineken.

Lo tomas o lo dejas.
Y el caso es que la denuncia de SAB Miller contra las exclusividades pactadas por el duopolio no es la primera en la mesa. Hace unos ocho años se colocó otra similar que naufragó ante un problema de forma que doblegó a la Comisión Federal de Competencia.

Hete aquí que habiendo obtenido la firma estadounidense Miller una resolución favorable a su causa, ésta sería revocada vía un recurso de reconsideración planteado por las firmas establecidas en el país.

Según ello la instancia no había tomado en cuenta para ubicar el mercado relevante a las bebidas con contenido de alcohol similar, es decir las mezcladas.
A quién le importa si éstas representan una fracción mínima del mercado, en un escenario en que Modelo tiene el 53% del mercado nacional; Heineken el 45%, y el resto, es decir marcas extranjeras, cervezas artesanales, apenas el dos.
Jaque al duopolio.

Fuente:  www.eluniversalmas.com.mx/columnas/2012/03/94724.php

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Acerca de Por la Cerveza Libre

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Una respuesta a SAB MILLER DESAFíA AL DUOPOLIO

  1. Los invitamos a participar en el Festival Internacional de la Cerveza Internacional, durante la Feria del Condado de San Diego este verano. Visitar http://www.sdfair.com/beerfestival para mayores informes en inglés.

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